Villarrobledo acoge por primera vez este prestigioso certamen, que reúne una treintena de quesos de toda Castilla-La Mancha para elegir los doce mejores de la región
Villarrobledo acoge el XXVII Concurso Regional de Calidad de Queso Manchego, organizado por la Cofradía del Queso Manchego con la colaboración del ayuntamiento de Villarrobledo. Una cita que se celebra por primera vez en la ciudad y que ha situado al municipio como punto de encuentro en torno a uno de los productos gastronómicos más representativos de Castilla-La Mancha.
La concejala de Turismo, Cristina García, ha destacado la importancia de que Villarrobledo haya sido elegido como sede de este concurso y ha señalado que “el queso manchego ha sido uno de nuestros productos gastronómicos más reconocidos y valorados y esto permite que Villarrobledo se convierta en punto de encuentro para nuestra gastronomía y nuestro sector agroalimentario”.
García también ha puesto en valor la presencia del sector quesero en el municipio y la incorporación de empresas de Villarrobledo a las Rutas del Queso Manchego. Además, ha incidido en la repercusión turística de este tipo de iniciativas, que han permitido atraer hasta la ciudad a participantes y profesionales procedentes de distintos puntos de Castilla-La Mancha.
Por su parte, el presidente de la Cofradía del Queso Manchego, Ismael Álvarez, ha agradecido al ayuntamiento su colaboración para hacer posible la celebración del certamen en Villarrobledo y ha explicado que el concurso ha contado con alrededor de una treintena de piezas procedentes de las cuatro provincias que integran la comarca natural de La Mancha: Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo.
“El objetivo ha sido elegir los doce mejores quesos manchegos de la región, tanto artesanos como industriales, pero siempre con la mirada puesta en el consumidor”, ha explicado Álvarez. En este sentido, ha señalado que el certamen ha buscado que los quesos premiados puedan ser fácilmente reconocidos posteriormente por el público en los establecimientos y puntos de venta.
El panel de cata ha estado compuesto por expertos del sector y profesionales de la gastronomía, entre ellos los chefs Miguel Ángel Mateos y Teresa Gutiérrez, así como Alberto Tabernero, director del Hotel Escuela de la Comunidad de Madrid. Álvarez ha agradecido especialmente su participación altruista y su implicación en la promoción y puesta en valor del queso manchego.
El alcalde de Villarrobledo, Valentín Bueno, ha destacado que la celebración de este concurso ha supuesto “un antes y un después” para la presencia de Villarrobledo dentro del sector quesero y del turismo gastronómico.
Bueno ha recordado que Villarrobledo ha estado tradicionalmente ligado a la ganadería y a la producción agroalimentaria y ha reivindicado la importancia que el queso ha tenido en la historia y en la economía local. “Siempre hemos hablado de nuestros vinos y de Villarrobledo como el mayor viñedo del mundo, pero también hemos podido hablar alto y claro de nuestro queso y de un sector que ha llevado el nombre de nuestra ciudad mucho más allá de nuestras fronteras”, ha señalado.
El alcalde también ha destacado el peso de las empresas queseras implantadas en Villarrobledo, desde grandes industrias hasta productores y elaboradores locales, y ha mencionado firmas como Lactalis, Pago de la Jaraba, Vega Sotuélamos, Serrano Flores, Finca Valdelobos, Roblemancha y Cuarto Perea, a las que ha agradecido su contribución al empleo, a la economía y a la promoción de la ciudad.
Asimismo, Bueno ha valorado la incorporación de Villarrobledo a las Rutas del Queso Manchego como una nueva oportunidad para seguir desarrollando el turismo gastronómico. “Hemos abierto una puerta más al turismo y hemos reforzado esa marca Villarrobledo que queremos asociar a la calidad de nuestros vinos, nuestros quesos y nuestros productos”, ha afirmado.
Finalmente, el alcalde ha agradecido a Ismael Álvarez y a la Cofradía del Queso Manchego su apuesta por Villarrobledo y ha mostrado la voluntad del ayuntamiento de seguir acogiendo iniciativas que hayan contribuido a promocionar la ciudad, generar oportunidades y poner en valor el sector agroalimentario.
La celebración de este primer concurso en Villarrobledo ha servido así para reforzar el vínculo histórico de la ciudad con el queso manchego y para avanzar en su posicionamiento como destino gastronómico dentro de Castilla-La Mancha.


