La residencia ha acogido un emotivo encuentro que también ha servido para agradecer los 25 años de entrega del párroco Santiago García antes de iniciar una nueva etapa pastoral en El Bonillo
La Residencia Nuestra Señora de la Caridad ha acogido una emotiva eucaristía con motivo de la Semana de los Abuelos, una celebración que ha servido para rendir homenaje a las personas mayores y, al mismo tiempo, reconocer la trayectoria del párroco Santiago García, que tras 25 años de servicio en Villarrobledo iniciará una nueva etapa pastoral en El Bonillo.
La concejala, Esther Hernández, ha destacado que “esta semana está dedicada a quienes tanto han aportado a la sociedad”, coincidiendo con la festividad de San Joaquín y Santa Ana.
Por su parte, el alcalde de Villarrobledo, Valentín Bueno, ha querido trasladar el reconocimiento del ayuntamiento a los mayores de la ciudad, destacando que son quienes han construido el presente del municipio. Así, ha señalado que “si hoy disfrutamos del Villarrobledo que tenemos es gracias al esfuerzo, al trabajo y al ejemplo de quienes nos han precedido, por eso es un orgullo acompañarlos en una semana tan especial como esta”.
El alcalde ha subrayado además que la celebración ha coincidido con un momento especialmente significativo para la ciudad, como es la despedida de Santiago tras un cuarto de siglo al servicio de los vecinos. Bueno ha asegurado que “Santi ha dejado una huella imborrable en Villarrobledo por su cercanía, por su forma de acompañar a las personas y por haber estado siempre donde más se le necesitaba, especialmente en el hospital, en la residencia o en los momentos más difíciles para muchas familias”.
Asimismo, ha recordado algunos de los momentos en los que el sacerdote demostró su compromiso con la ciudad, como durante la pandemia, destacando que “ha sido un ejemplo de entrega, de humanidad y de servicio durante estos 25 años, y toda Villarrobledo le estará siempre agradecida por todo lo que ha hecho por nuestra gente”.
Por otro lado, Santiago ha reconocido que Villarrobledo se ha convertido en su hogar después de tantos años. El párroco ha explicado que “con el paso del tiempo se crean vínculos de amistad, de acompañamiento y de vida compartida que hacen que al final la madeja sea muy grande”.
Finalmente, la directora de la Residencia Ntra. Sra. Virgen de la Caridad, María Ángeles Losa, destacado que “Santi tiene una sensibilidad especial hacia las personas mayores, entiende la importancia de escuchar, acompañar y estar presente con quienes más lo necesitan, y eso ha marcado profundamente la vida de esta residencia”.
La directora ha señalado que, aunque el traslado supone un momento emotivo, existe la tranquilidad de saber que continuará desarrollando su labor muy cerca de Villarrobledo. “Santi ha sido un sacerdote muy implicado con las personas mayores, siempre dispuesto a escuchar, acompañar y estar presente cuando más se le ha necesitado”, ha concluido.


