Con motivo de la celebración de la festividad del Dulce Nombre de María, en honor a la Virgen de la Caridad, se realizaba en la tarde del sábado la procesión y ofrenda de flores a la Patrona, en la que participó el alcalde, junto a distintos concejales, que acompañaron a los miles de ciudadanos que llevaron sus flores hasta el Santuario de la Virgen.
Tras concentrarse en la Plaza de Ramón y Cajal, la procesión recorrió las calles de Villarrobledo, donde se pudo ver a numerosos vecinos portando claveles blancos con los que, una vez en el Santuario, se conformó el manto de la Virgen.
Alberto González, junto a distintos concejales, acompañaron a los miembros de la Hermandad de San Isidro, cuya imagen regresaba al Santuario que había sido su casa muchos años atrás, y donde a partir de ahora permanecerá hasta la celebración de su siguiente Romería.
Al igual que hicieron los vecinos, los representantes municipales hicieron su ofrenda de claveles blancos a la Virgen, antes de disfrutar de la zurra popular preparada por la Hermandad de San Isidro, y contemplar posteriormente la tradicional pólvora.












